Abrir semillas en el corazón del sueño

Información Personal
Nombre: 
Clara
Apellido: 
Gordon Pagán
Categoría: 
cult
Idioma: 
Español
Abrir semillas en el corazón del sueño

La leyenda del tiempo es un film que narra un momento en la historia de dos vidas, de dos voces (la de Isra y la de Makiko) que giran en torno al universo flamenco, encarnado en la figura del emblemático cantaor José Monge Cruz: el Camarón de La Isla. Su guionista y director, Isaki Lacuesta, mezcla suavemente el género documental con la ficción y nos mece desde la cruda realidad social a la poesía onírica, con una película realizada con actores no profesionales pero llena de intención, símbolos y metáforas visuales que se nutren de la tierra de sol y sal de la bahía de San Fernando (Cádiz)

Nos encontramos ante un largo inmerso en su tiempo que explora la tensión, constante y recíproca, entre tradición y globalización. Gitanos canasteros, afiladores, atún de Almadraba, luto y marismas bajo el prisma de un adolescente por un lado y por otro, los sentimientos y la adaptación de una joven de Tokio que vive en La Isla y cuyo sueño es conseguir reír y llorar a la vez, como hacía Camarón. La música es un elemento esencial en toda la película, ya que parte y gira en torno a ella como forma de entender la vida y de vivirla. Especial importancia tiene la alegría del grupo chiclanero Ea!, la cual sirve como eslabón entre bloques narrativos a la par que cierra, de forma redonda pero sutil, el film.

A pesar de ello, encontramos cierta pobreza musical o desatino ya que son pocos, demasiado extensos y siempre utilizados de forma extradiegética los temas que aparecen. Al respecto destacan los créditos finales, en los que podemos ver una excepcional grabación en directo con Jorge Pardo y Rubem Dantas, entre otros músicos reconocidos.

Esta película se construye de tradición y modernidad. Nos habla de la convivencia entre mundos que se extinguen y mundos que nacen, siempre mutando y bajo el embrujo del arte y de la realidad. Igual que el fuego; que el flamenco y que las mareas.